Drenaje manual y contacto craneosacral en una sola sesión.
La primera parte se basa en maniobras suaves y rítmicas de drenaje linfático manual sobre las zonas acordadas. Después, la sesión cambia de ritmo y pasa a una fase de contacto craneosacral ligero, centrada en la relajación.
La combinación se adapta a cada persona: no es obligatorio repartir el tiempo de la misma manera en todas las sesiones.
Ligereza corporal y calma en una misma propuesta.
- Acompañar una sensación de ligereza mediante maniobras de drenaje manual.
- Cerrar la sesión con una fase especialmente tranquila y de baja intensidad.
- Ofrecer una opción a quienes prefieren técnicas suaves.
- Personalizar el equilibrio entre cuidado corporal y relajación.
Primero movimiento suave. Después, quietud.
Comienzo con una breve valoración y realizo el drenaje linfático manual sobre las zonas acordadas. La segunda parte reduce todavía más el ritmo y pasa a un contacto ligero en cabeza, cuello u otras zonas cómodas.
La transición entre ambas técnicas se hace de forma gradual para que la sesión mantenga una sensación continua de calma.
Un protocolo que puede adaptarse a objetivos puntuales o a un ciclo de sesiones.
Duración habitual de una sesión completa.
Ciclo orientativo cuando se busca un trabajo inicial más intensivo.
Frecuencia habitual durante el ciclo inicial, según valoración.
Mantenimiento orientativo una vez completado el ciclo.
La frecuencia es orientativa y se adapta a tus necesidades, sensibilidad, objetivo y evolución.
Para quien quiere combinar cuidado corporal y relajación profunda.
Puede encajar si te interesa el drenaje linfático manual pero también valoras terminar la sesión con un trabajo especialmente suave y centrado en el descanso.


