Maniobras suaves para un cuidado corporal muy específico.
El drenaje linfático manual se realiza con movimientos ligeros, lentos y rítmicos sobre la piel. No busca una presión intensa, sino un trabajo delicado y continuo adaptado a las zonas tratadas.
La sesión se plantea como una experiencia de bienestar y cuidado corporal, sin sustituir valoración, diagnóstico o tratamiento sanitario.
Ligereza, calma y un tiempo de cuidado corporal.
- Acompañar una sensación de ligereza en las zonas trabajadas.
- Ofrecer un masaje suave cuando no se busca presión profunda.
- Favorecer una experiencia de descanso y relajación.
- Integrarse en una rutina de bienestar adaptada a cada persona.
Un ritmo lento desde el principio hasta el final.
La sesión comienza con una breve conversación para saber qué zonas quieres trabajar y cómo te encuentras. Después realizo maniobras manuales suaves y progresivas, manteniendo un ritmo tranquilo.
La presión no se fuerza: la adapto a tu sensibilidad y a la respuesta de tu cuerpo durante el tratamiento.
Un protocolo que puede adaptarse a objetivos puntuales o a un ciclo de sesiones.
Duración habitual de una sesión completa.
Ciclo orientativo cuando se busca un trabajo inicial más intensivo.
Frecuencia habitual durante el ciclo inicial, según valoración.
Mantenimiento orientativo una vez completado el ciclo.
La frecuencia es orientativa y se adapta a tus necesidades, sensibilidad, objetivo y evolución.
Para quien busca un masaje delicado y una sensación de ligereza.
Puede ser una opción cuando quieres dedicar un tiempo al cuidado corporal mediante una técnica manual suave, especialmente si no te gustan los masajes intensos.


